Después de cambiar el chip de la placa base a corazón abierto, pelearme con los voltajes y equilibrar el Askar FRA500 con una contrapesa enana de segunda mano, llegaba el momento de la verdad. Un observatorio remoto no es un rack de cables; es una máquina de hacer fotos. Y para que haga fotos, la mecánica tiene que ser perfecta, la polar tiene que estar clavada y la seguridad tiene que funcionar aunque el ordenador principal explote.
En este sexto capítulo he subido a Àger con tres objetivos entre ceja y ceja: hacerle un mantenimiento profesional a los motores de la Astrophysics 1200 GTO, solucionar la chapuza de los sensores del techo que se caían, y sacar por fin la Primera Luz.
Con luz y taquígrafos, os cuento cómo ha ido y los errores que sigo puliendo.
1. Mantenimiento Mecánico: No te juegues 5.000 euros por ahorrarte un taller
La AP 1200 GTO tiene más de 15 años. Aunque su anterior dueño apenas la usaba, la grasa interna con los años se oxida, se endurece y acaba comportándose como pegamento. Si pones a guiar una montura con la grasa petrificada, destrozas los motores y marcas el bisinfín.
Desconozco como desmontar coronas de 40 kilos. Aquí no me ando con inventos: contacté con Luis de Astrum, un profesional de Rubí que se dedica al mantenimiento, ajuste y colimación de equipos de observatorio. Aprovechando que Luis tenía que venir al campo de Àger para revisar el equipo de otro socio, hicimos la intervención in situ en la propia caseta.
¿Qué se le hizo a la montura?
- Desmontaje de las carcasas de los motores.
- Limpieza integral de la grasa vieja endurecida.
- Engrase de alta calidad en coronas y en los engranajes de la reductora.
- Ajuste del backlash (holgura): Milimetrar el ataque del bisinfín contra la corona para eliminar el juego mecánico al cambiar de dirección en el guiado.
El veredicto de Luis: la montura no tiene ningún desgaste mecánico. Con este mantenimiento, tengo montura para décadas.
✅STR Astrum: https://str-astrum.com/


2. La prueba de guillotina: Talon y el soporte 3D
En el capítulo anterior os conté el peligro crítico que teníamos: los sensores magnéticos que avisan al motor del techo de que la montura está aparcada los había pegado con cinta de doble cara, y se cayeron al primer giro. Si se caen, el techo no cierra, y si llueve, el equipo se ahoga.
La solución me la ha dado la comunidad. El compañero Juan Carlos Cuckson me diseñó e imprimió en 3D unas piezas de soporte a medida. Se adaptan perfectamente a la curva de la corona de la Astrophysics y envuelven los sensores magnéticos. Ahora están anclados mecánicamente.

Para estar seguro al 100%, hice la prueba de estrés del sistema anti-colgues:
- Conecté todo, abrí el techo y moví la montura apuntando al sur.
- Tiré del cable USB y desconecté físicamente el Talon del ordenador, simulando un pantallazo azul de Windows.
- El hardware de Talon inició su cuenta atrás interna de seguridad. A los 60 segundos, al no recibir señal de «estoy vivo» del PC, el módulo de Talon se comunicó directamente por cable RS-232 con la montura, la obligó a aparcar, verificó que los imanes 3D hacían contacto, y cerró el techo por su cuenta.
Funciona de manual. La capa de seguridad dura del observatorio es impenetrable.
3. Alineación Polar en remoto con SharpCap Pro
Sin buscador de la polar óptico (hace años que no uso uno) y montado en un tubo que no puedo tocar, la única forma de clavar el eje de Ascensión Recta a la polar es mediante resolución de placas (Plate Solving).
Para esto, la herramienta rey es SharpCap Pro. El proceso es letal y matemáticamente perfecto:
- Apuntas el tubo hacia el norte (a ojo, usando la brújula y la altitud del lugar).
- SharpCap hace una foto de pocos segundos, resuelve las estrellas y calcula dónde está mirando.
- Te pide que rotes el eje de Ascensión Recta unos 90 grados y hace otra foto.
- Con esas dos posiciones, el software calcula exactamente el centro de rotación mecánico de tu montura y te muestra en pantalla hacia dónde tienes que girar los tornillos de Altitud y Azimut.
Al ser una montura de gama tan alta, los ajustes de azimut de la AP 1200 son de una finura extrema. En cinco minutos tenía la polar clavada con un error calificado como «Excelente» en el software.

4. Primera Luz: M31 y la realidad del software
Con todo en estación, abrí N.I.N.A. para buscar la Primera Luz fotográfica de esta instalación. Apunté directamente a la galaxia de Andrómeda (M31).
Aquí tengo que ser franco: el Sky Atlas / Framing de N.I.N.A. me resulta muy poco intuitivo. Vengo acostumbrado a la simplicidad visual extrema de sistemas como ASIAIR, y N.I.N.A, aunque es infinitamente más potente para domotizar, a veces te hace perder tiempo solo para visualizar el encuadre con tu focal. Voy a tener que enlazar N.I.N.A. con Cartes du Ciel o Stellarium para gestionar el encuadre de forma más visual.
Hice un goto, activé el guiado en PHD2 y lancé una toma de 300 segundos (5 minutos).
- La Cámara: Player One Poseidon-M.
- El Filtro: Antlia LRGB serie Dark (Luminancia).
- El Cielo: Una Luna brutal al 93% machacando el contraste.
El resultado de esa primera toma en bruto nos muestra a M31 con mucho detalle para ser una sola exposición, pero con un gradiente y viñeteo lateral salvaje causado por la luz de la Luna rebotando en la atmósfera y colándose en el filtro de luminancia de espectro ancho.
¿Y el guiado? Osciló entre 0.15″ y 0.24″ RMS. Son números excelentes, pero soy realista: no son del todo reales. El pequeño Askar FRA500 pesa poquísimo para esta montura, y además la tengo desequilibrada (incluso con la pesa de 4.5kg, sigue cayendo de la nariz). Esta montura está diseñada para rendir a 0.20″ cargando 40 kilos. Cuando le meta el tubo definitivo, veremos la gráfica real.
Pero el objetivo del día se ha cumplido: el techo obedece, la seguridad actúa, la montura sigue a las estrellas y la cámara captura. El cerebro de Àger está vivo.

En los próximos días, en cuanto la Luna desaparezca, empezaremos a tirar secuencias completas y a calibrar el modelo de apuntado de la Astrophysics. Nos vemos en el próximo vídeo.


